La contabilidad es el pilar de cualquier empresa. Llevar un control financiero adecuado no solo evita sanciones, sino que también ayuda a tomar decisiones estratégicas para el crecimiento del negocio. ¿Sabías que la mayoría de las pequeñas empresas y autónomos cometen errores financieros que podrían evitarse con un par de cambios simples? Y lo peor: estos errores no solo cuestan dinero, sino que pueden poner en riesgo tu negocio.
En este artículo, exploramos los fallos más frecuentes y te damos soluciones prácticas para evitarlos.
Este es uno de los errores más comunes, especialmente entre autónomos. Usar la misma cuenta bancaria para gastos personales y de empresa complica la gestión contable y puede generar problemas con Hacienda.
Ejemplo de error:
Carlos, autónomo del sector tecnológico, paga con la misma tarjeta tanto la compra de material informático como la cena de su aniversario. A final de mes, no sabe qué gastos puede deducirse ni cómo justificarlos.
Solución:
Perder facturas o no guardarlas correctamente puede hacerte perder deducciones fiscales y generar desajustes en tu contabilidad.
Ejemplo de error:
Laura, propietaria de una tienda de ropa, compra stock en varias tiendas sin pedir facturas. Cuando su asesor revisa la contabilidad, no puede justificar esos gastos ante Hacienda.
Solución:
Emitir facturas incorrectas puede llevar a sanciones o problemas de cobro.
Ejemplo de error:
Javier, diseñador freelance, emite una factura sin incluir su número de identificación fiscal ni el IVA correspondiente. Su cliente rechaza el pago hasta que corrija el error.
Solución:
Si no anotas cada ingreso y gasto en tu contabilidad, los números no cuadraran y tendrás problemas con tu declaración fiscal.
Ejemplo de error:
María, dueña de una clínica estética, ingresa dinero en efectivo en su cuenta sin registrar el origen. A la hora de hacer la declaración trimestral, hay un descuadre y Hacienda la sanciona.
Solución:
Retrasarse en la presentación de impuestos conlleva recargos e intereses.
Ejemplo de error:
Pedro, propietario de un bar, olvida presentar el IVA trimestral. Hacienda le impone un recargo del 10% sobre el importe debido.
Solución:
No prever los pagos de impuestos o nóminas puede generar tensiones de caja y dificultades para pagar a proveedores.
Ejemplo de error:
Un autónomo en el sector de reformas cobra trabajos a 60 días, pero tiene que pagar su cuota de autónomos y proveedores antes. Al no planificar su liquidez, se queda sin fondos.
Solución:
La conciliación bancaria consiste en comprobar que los movimientos del banco coinciden con los registros contables.
Ejemplo de error:
Ana, propietaria de un estudio de arquitectura, olvida registrar un cobro de un cliente. Su contabilidad refleja menos ingresos de los reales y le genera problemas fiscales.
Solución:
Una contabilidad desordenada puede generar sanciones, pérdida de dinero y estrés. Evitar estos errores te permitirá gestionar tu negocio con más tranquilidad y tomar decisiones basadas en números reales.
Si necesitas ayuda con tu contabilidad, consulta con un asesor o implanta un software que te ayude a automatizar el proceso. ¡Tu empresa lo agradecerá!